NÚCLEO COMÚN A LA POÉTICA Y LA RETÓRICA:
«LA EPÍFORA DEL
NOMBRE»
La metáfora aparece en las dos obras bajo el
mismo epígrafe de lexis, palabra difícil de traducir 13 por las razones que
expondremos más adelante; por el momento, nos limitaremos a decir que la
palabra afecta a todo el plano de la expreslón. La diferencia entre los dos
tratados estriba en la función, por una parte, poética, y por otra, retórica-
de la lexis y no en la pertenencia de la metáfora a los procedimientos de la lexis.
Esta es, pues, en cada caso, el motivo de la inserción, por lo demás
divergente, de la metáfora en los dos tratados.
¿De qué manera, en la Poética, está la
metáfora relacionada con la lexis? Aristóteles comienza por desechar un
análisis de la lexis basado en los «modos de la elocución» y supeditado a
nociones como el orden, la súplica, el relato, la amenaza, la pregunta, la
respuesta, etc.
¿Qué significa, para una teoría de la
metáfora, este cambio de nivel? Fundamentalmente esto: el término común a la
enumeración de las partes de la elocución y a la definición de la metáfora es
el nombre. De esta forma queda fijada para el futuro la suerte de la metáfora:
queda vinculada a la poética y a la retórica, y no a nivel de discurso, sino a
nivel de un segmento del discurso, el nombre.
La frase carece, pues, de todo privilegio, en
la teoría semántica. La palabra, como nombre y como verbo, es la unidad básica
de la lexis.
Es necesario hacer dos salvedades:
Primera: el logos es una unidad propia que no
parece proceder de la unidad de la palabra.
Esta observación es interesante por un doble
motivo: por una parte, la unidad de significación designada como logos podría
servir de base a una teoría de la metáfora menos tributaria del nombre; por
otra, lo que constituye la unidad de una obra.
Segunda observación: ¿no se podría pensar que
la expresión «sonido complejo dotado de significación» describe una unidad semántica
común al nombre, al verbo y a la locución, y que, por consiguiente, esta
expresión no abarca únicamente la definición del nombre? Aristóteles habría
designado con ella, además de la diferencia entre nombre, verbo, frase y
definición, el portador de la función semántica como tal.
- Segundo: la metáfora se define en términos de movimiento: Una información, porque lejos de designar una figura entre otras, como, por ejemplo, la sinécdoque y la metonimia, cosa que ocurrirá en las taxonomías de la retórica posterior, la palabra metáfora, en Aristóteles, se aplica a toda transposición de términos. Su análisis prepara así una reflexión global sobre la figura como tal.
La metáfora, o más bien el metaforizar, la
dinámica de la metáfora, descansaría entonces en la percepción de lo semejante.



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